¿Hay solución para tanta desinformación?

¿Eres de los que se han creído que los números de debajo del tetrabrick de leche indican las veces que ha sido "reciclada" y vuelta a comercializar? ¿O quizás te ha convencido el último hoax que te ha llegado de que el limón es 10.000 veces más potente que la quimioterapia?...

Quizás creas que todo lo etiquetado como "natural" es saludable o elijas unas alcachofas envasadas de una marca antes que otras porque en la etiqueta de las primeras indica "libre de colesterol"... 

Puede que pienses que un producto que presente un 0% enorme y coloreado en su embalaje  no engorda, o que es lo mismo tomar las 5 raciones diarias recomendadas de frutas y verduras de forma natural que dentro de esa botellita tan mona y tan cómoda que te asegura una "alimentación saludable" con el mínimo esfuerzo...

No te culpo, los bulos que se transmiten por internet, los mensajes engañosos de la publicidad, los titulares sensacionalistas de las revistas, parece que todo se alía para confundirnos pero, no te preocupes, creo que existe algo que podría minimizar la influencia de todos estos factores y aclarar muchas de nuestras dudas.

¿Quieres saber a que me refiero?



Nuestros niños estudian los países más remotos y su capitales, los ríos y sus afluentes, el aparato digestivo de los gusanos y las estrellas de mar, las ideas de los filósofos más dispares, las guerras y los conflictos nacionales e internacionales, los efectos devastadores del cambio climático,... Estudian, al igual que hicimos nosotros en nuestro día, de todo...¿de todo? Creo que no; hay una asignatura que debería, según mi opinión, estar presente en el programa educativo de los niños desde los primeros años de escuela... ¿no lo adivináis? ¡Claro!, la nutrición.

la educación en nutrición es esencial


Vale, ahora me dirás que sí que estudiaste en Ciencias Naturales (o en Conocimiento del Medio, si eres más joven) lo que son las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono, pero, dime la verdad, ¿fueron conocimientos que hayas podido aplicar en alguna ocasión para mejorar tu alimentación y con ella tu salud? ¿Aprendiste a comer bien, a organizar tu menú diario, a seleccionar de entre una oferta de alimentos los que te vienen mejor en tu caso particular? No creo que te hayan enseñado a interpretar las etiquetas de los alimentos, ni a saber calcular la cantidad de azúcar o sal que lleva un plato precocinado o a saber que el E-330 no es un aditivo cancerígeno que ponen en nuestros alimentos, sino simplemente ácido cítrico, un excelente conservante y antioxidante que se obtiene de frutas como el limón y la naranja.

Si queremos complementar nuestra educación o la de nuestros hijos siempre pensamos en disciplinas como idiomas e informática, y, por supuesto, son muy importantes, pero ¿no lo es también algo tan esencial para mantener nuestra salud presente y futura como saber alimentarnos correctamente?

A pesar de que parece que  los gobiernos, a través de sus responsables de Sanidad,  intentan  cada vez más implementar planes orientados a mejorar los hábitos saludables de la población, creo que los ámbitos de aplicación de estas medidas son demasiado restringidos en tiempo y espacio como para que tengan algún impacto significativo, sobre todo teniendo en cuenta la "desinformación" continua que recibimos a través de la publicidad, bulos, internet, revistas, etc y que nos empuja a adquirir costumbres quizás no tan saludables pero, en la mayoría de los casos, más apetecibles y más cómodas. 

Vamos que, sin pretender quitar mérito a nadie, me parece que nos quedamos bastante cortos con medidas como charlas o talleres puntuales en los colegios sobre desayunos saludables o campañas como HAVISA (Plan de Fomento de Hábitos de Vida Saludable), promovida por la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) y un grupo de empresas de alimentación muy conocidas que integran la Fundación Alimentum ( Bimbo, Coca Cola, Danone, Ferrero, Kellogg’s, Nestlé, Nutrexpa, Schweeppes, Panrico Donuts, Pepsico,...)

cartel campaña HAVISA


Esta campaña, por ejemplo, pretende "dar a conocer y sensibilizar a la población española sobre la necesidad de una alimentación equilibrada, variada y moderada y la necesidad de complementarla con la práctica regular de actividad física como una medida para combatir la obesidad y el sedentarismo en la población española". El método usado son mensajes que aparecen en los anuncios de televisión de las empresas colaboradoras tan "originales y motivadores" como "La mejor receta: alimentación equilibrada y ejercicio físico", "Realiza actividad física a diario" o "Come de forma variada, equilibrada y moderada" (Seguro que solo leerlos te han "calado hondo" y has decidido sustituir el donut que estabas desayunando por una manzana ¿verdad?)

Otro aspecto, cuando menos curioso, es que muchas de las empresas que patrocinan esta campaña, y que incluyen estos mensajes para una alimentación sana en sus anuncios, comercializan alimentos y bebidas conocidos mundialmente, pero no precisamente por sus propiedades saludables (crema de chocolate y avellanas, refrescos con altas concentraciones de azúcar, bombones, bollería industrial,... ). ¿No te resulta chocante?

sospecha verdaderas intencionesY yo, mal pensada que soy, me pregunto si el objetivo de incluir un mensaje sobre hábitos saludables en un anuncio de uno de estos productos, con el aval además de formar parte de una campaña institucional, no será conseguir que asociemos la idea de "salud" o "sano" con el alimento en cuestión más que educarnos nutricionalmente. Al fin y al cabo, dirá el televidente, no va el Ministerio de Sanidad a poner estos mensajes en alimentos poco saludables... ¿Crees que campañas de este tipo conciencian de verdad a la población, que logran influir de manera positiva en nuestros hábitos?

Esta gran influencia de la publicidad y la falta de educación nutricional se aprecian claramente en el día a día de una consulta de nutrición. Basta que aparezca en el mercado un nuevo cereal  que, a pesar de llevar chocolate y frutas secas, promete que adelgazarás si cambias tu cena por él o un yogur que nos insinúe que el niño no  enfermará si se niega a llevar la chaqueta al cole siempre que haya tomado su consabida dosis diaria, para que se convierta en el indispensable de nuestra lista de la compra aunque sea mucho más caro ("la salud lo vale") que sus vecinos de lineal en el supermercado (muchos de ellos, y si no me crees lleva las gafas de cerca y estudia las etiquetas, superiores nutricionalmente al que anuncian en la tele).


Afortunadamente, cada vez son más los que acuden a profesionales de la nutrición buscando aprender a "comer bien" para poder dejar atrás para siempre los productos y dietas milagro, a distinguir por si mismos un alimento saludable de otro que no lo sea tanto sin dejarse manejar por la publicidad o las modas, a reconocer los bulos sobre alimentación que circulan incansablemente y a saber cómo elaborar su menú de cada día recurriendo  a alimentos lo más naturales y menos elaborados posible. Pero también son muchos los que, de haber tenido esta educación desde la escuela, se habrían evitado muchos problemas de salud y es por ello que la considero esencial.

Si queremos que los niños adquieran hábitos alimentarios saludables, no basta con implementar planes aislados, hay que incluir contenidos de nutrición de forma reglada en los programas escolares y para ello hay que empezar por la formación y motivación del profesorado. Como en tantas otras disciplinas, creo que la teoría debería ir siempre acompañada de un enfoque práctico que será el que logre los cambios de conducta deseados; no basta con tener conocimientos sobre los nutrientes o la digestión, queremos que nuestros niños den a la nutrición la importancia que merece y sean conscientes desde pequeños de que su cuerpo y su mente son unas máquinas perfectas a la que hay que cuidar con la alimentación y el ejercicio (físico y mental). Pienso que superar por fin esta "asignatura pendiente" sería un excelente medio para que las generaciones futuras se vieran libres de muchas de las enfermedades crónicas que nos está causando algo tan básico como no saber comer.

¿Qué opinas? ¿Crees que debería existir la asignatura de Nutrición en los colegios?




10 comentarios :

Robin Hood dijo...

La desinformación en temas de alimentación está ahí y no se puede negar: a todos nos ha llegado un mensaje de un amigo avisándonos del reciclado de la leche en tetrabrick, o sobre el peligro de determinados aditivos alimentarios. Y si le añadimos la desinformación que nos llega a través de la publicidad, la cosa se pone mucho peor.

Tradicionalmente se aprendía a comer en casa, cuando la vida no era tan "moderna" y se seguía una sana dieta mediterránea. También se hacía más ejercicio físico (por ejemplo, no se usaba el coche para ir a todas partes).

Pero hoy en día, en los países desarrolados, se come cada día menos saludable: en casa se come más con platos precocinados y congelados, con demasiado sal y azúcar, comprando en función de la última publicidad saludable, ... Y se come más fuera de casa, a veces "comida basura" (o "comida chatarra" que dicen en Latinoamérica) porque es barata y agradable al paladar (y muchas veces con aditivos adictivos).

Por eso, creo que Cristina Abad tiene razón al pedir que haya una asignatura de Nutrición en los colegios; sobre todo en Primaria.

Otro tema, que debería tratar Cristina en otra entrada del blog, es si la vida moderna favorece llevar una vida saludable. Y otro tema sería considerar el daño que la crisis económica está teniendo en los hábitos de consumo y alimentación: si muchas familias pueden comprar esa alimentación saludable (la comida basura es barata) y si esos productos de "línea blanca" de algunos supermercados son más económicos pero menos saludables.

Gracias, Cristina, por enseñarnos a comer bien.

emilio dijo...

Buenísimo. Te superas en cada artículo

Un abrazo. P

Cristina Abad dijo...

Tienes toda la razón Robin Hood, y es verdad que tendremos que hablar de lo difícil que se pone para muchas familias comer saludablemente debido a su precaria situación económica. En cuanto a las marcas blancas, un internauta aventajado como tú no tendrá problema en encontrar las listas que identifican las empresas que fabrican las marcas blancas de las grandes cadenas de hipermercados, para que veas que son grandes marcas por todos conocidas...
Gracias por seguirme!!

Cristina Abad dijo...

Gracias Emilio por ser el más antiguo y fiel seguidor de este blog!! ;)

Ana dijo...

Muy bueno, sí señora.
Efectivamente, hace falta formación académica, ejemplo (de los padres y de los profesores, por ejemplo) y educación en el más amplio sentido de la palabra porque luchar contra lo cómodo y rico al paladar que puede ser comer comida basura, eso no es fácil y menos para los menores.
Gracias Cristina

Dietas Comida dijo...

La asignatura sobre alimentación en los colegios creo que era bastante interesante, ya que la mayoría de nuestros jóvenes están desinformados sobre como comer bien.

Asunciòn dijo...

Muy interesante y acertada tu información, y no es algo que solo ocurra en España, esto es algo que se necesita a nivel internacional. Yo vivo en México y de igual forma se esta empezando a concientizar sobre la alimentación que se tiene, pero también es importante educarnos en que no nos quedemos con lo que los medios nos dan, hay que poner de nuestra parte para buscar información confiable de las repercusiones en nuestra salud , así como de la forma de mejorarla.

JULIA dijo...

HOLA CRISTINA,TE FELICITO PORQUE LO QUE ESCRIBES ES MUY INTERESANTE Y MUY CIERTO. HE VIVIDO UNA EXPERIENCIA DURA POR LO TANTO SE QUE COMIENDO "BIEN",ME REFIERO A SANO, NO HABRIA TANTAS PERSONAS OBESAS COMO LAS HAY,SOBRE TODO EN CANARIAS QUE OCUPAMOS EL PRIMER LUGAR DE ESPAÑA EN OBESIDAD INFANTIL
EXCELENTE !!!
JULIA

Cristina Abad dijo...

Tenéis mucha razón, Ana y Asunción, mucha de la responsabilidad de que estemos bien informados es de nosotros mismos. Debemos tener criterio, tanto en este como en tantos temas importantes, y no aceptar cualquier cosa que leamos o escuchemos (ahora tenemos internet, que es un arma de doble filo) sin intentar verificarla.
¡Gracias por seguirme!

Cristina Abad dijo...

¡Gracias Julia!
Me alegro de que te guste el blog y de que hayas superado ese momento malo; seguro que te sirve como experiencia para apoyar y ayudar a otras personas que estén pasando por lo mismo. Cambiar la alarmante situación de la obesidad infantil en Canarias está en gran parte en nuestras manos.
¡Gracias por leerme!
Un saludo

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