Cómo evitar el descontrol de tu dieta en Navidad

Ya se acerca la Navidad. Sí, digo bien, sólo "se acerca"... aunque en los grandes centros comerciales parezca que estamos inmersos en ella con tanto adorno navideño, clones de Papá Noel y villancicos pegadizos... Y ya muchos empezáis a angustiaros en consulta porque dais por seguro que echaréis por tierra los esfuerzos de estos meses de buena alimentación y cambio de hábitos, pero... ¡no tiene por qué ser así!

 ¿Queréis que repasemos algunos consejos ahora que aún estamos a tiempo?

Aún NO es Navidad


Foto de archipielagomachango.com
Aunque la publicidad y las grandes superficies  se empeñen en lo contrario, obviamente para fomentar el consumo, siento decirte que aún no es Navidad. Por lo tanto, no hay ninguna necesidad de que tengas ya en casa polvorones, turrones, mazapanes, etc. Te puedo asegurar que no van a faltar en los supermercados y que, al contrario que otros alimentos, es raro que suban sus precios a medida que se acercan las fechas clave de las fiestas (más bien suelen aparecer ofertas para liquidar estos productos que fuera de la Navidad pierden su sentido).

Mucho menos te aconsejo que tengas en la entrada de casa, con la excusa de recibir a las visitas, una bandeja colmada de dulces navideños que, aunque sea un detalle de hospitalidad digno de elogio, también será para tí una tentación constante durante muchos días. ¿Podrás resistirte a picotear algo al menos una de cada tres veces que pase por delante?

 Si el momento es o no bueno lo decides TÚ

Muchos habéis decidido empezar ahora vuestra dieta aunque todos os digan que "no es el mejor momento", pero yo os digo que el único que decide si es un buen momento o no eres tú. Si has pensado que es mejor llegar a las fiestas con unos kilos menos  y con mejores hábitos alimenticios que dejarte arrastrar por el consumo excesivo de comida y bebida... ¡enhorabuena! porque esto  repercutirá positivamente no sólo en tu peso sino también, y  más importante,  en tu salud.

Todos sabemos en qué terminan los propósitos de Año Nuevo ¿verdad? Pero si llegamos con parte del camino recorrido y con un objetivo en mente, un plan trazado y motivados al máximo seguro que este 2014 va a ser diferente. ¡Atrévete a empezar ahora!

Si ya estás en el camino, puedes bajar el ritmo pero NO pierdas el rumbo

Una vez estás encaminado y haz adquirido buenos hábitos, piensa en el esfuerzo llevado a cabo antes de tirarlo todo por la borda. Comer un poco de todo en los días señalados (que no vienen a ser más de 4 o 5) puede que simplemente te retrase un poco en la consecución de tus objetivos, pero empezar desde ya con los excesos navideños pensando que en enero empezaremos de nuevo, sí que puede dar al traste con el trabajo realizado  durante meses luchando por alcanzar tu meta.

Intenta ser más riguroso con tu dieta estos días previos a las fiestas. El relajarte ahora pensando que no te va a servir de nada, puede suponer que al final sean 4 en lugar de 1 o 2 los kilos que tengas que eliminar. Sé que además de las fechas señaladas tenemos compromisos como la comida de empresa o reuniones con amigos y familiares, pero siempre se puede elegir qué comer y cuánto beber sin dejar de disfrutar de la fiesta...está en tus manos.

Ya sabes lo que te aconsejo siempre: disfruta de las fiestas, pero "con fundamento" ;)

Organiza menús navideños más sanos

Aún estás a tiempo de idear menús tan vistosos y ricos como los tradicionales pero más ligeros. Incluso los platos que todas las navidades preparamos en casa se pueden aligerar y hacerlos menos calóricos disminuyendo grasas y azúcares sin que pierdan su sabor.

 En nuestra página de recetas te daré ideas para deliciosos entrantes a los que pueden seguir cualquiera de las originales cremas calientes que vimos en este post.

El segundo plato suele ser el principal y por tanto el más contundente, pero ten en cuenta que siempre se basará en alguna proteína, carne o pescado, que podrás consumir sin problema pues suele estar cocinada al horno o estofada, y quedará pendiente ser imaginativo con los acompañantes para que no se limiten a las socorridas patatas (por ejemplo,  un pastel de verduras que puede estar preparado desde el día anterior es una opción ideal) y como siempre, prescindiremos de las salsas, con lo que nos ahorraremos muchas calorías.

En cuanto a los postres...

Existen los postres navideños "light"

Y no me refiero a los turrones o polvorones "sin azúcar añadido". Como siempre os digo, un "sin" no significa "sin calorías". Si estos dulces navideños llevan fructosa en lugar de sacarosa la energía aportada será prácticamente la misma y, si llevan edulcorantes acalóricos, será algo menos,  pero el aporte de grasas e hidratos de carbono no disminuirá.

Teniendo en cuenta que no vamos a dejar de tomar algún que otro turrón o mantecado (¡faltaría más!), lo que sí está en nuestras manos es no sobrecargar aún más la dieta con postres demasiado calóricos. Manzanas asadas, peras al vino, tarta de queso ligera, macedonia de frutas flambeada,... son una buena alternativa al tronco de Navidad, los brazos de gitano o los Roscones de Reyes (¡que ya se están vendiendo cuando aún SSMM no han salido de Oriente! y que nosotros probaremos cuando corresponde: el día de Reyes)

 Aprende a compensar

Los días "fuertes" de la Navidad no son tantos: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes, a lo que sumamos alguna comida de empresa y reuniones anuales con los amigos.

El caso es que son compromisos programados, por lo que podemos organizar nuestro día para que el resto de las comidas sean lo más ligeras posible (no en volumen pero sí en calorías) para, de alguna forma, compensar los posibles excesos. Lo que nunca debemos hacer es ayunar el resto del día, pues llegaremos a la reunión con un hambre voraz que echará por tierra todas nuestras buenas intenciones.

En las consultas de este mes veremos distintos trucos para que estos excesos no nos "perjudiquen" demasiado y cómo comer antes  y después de las fechas clave.

No dejes de hacer ejercicio

No pierdas tus rutinas de ejercicio porque sea Navidad, estés o no de vacaciones. Recuerda lo difícil que es adoptar un hábito y lo fácil que es perderlo si nos abandonamos a la comodidad durante unos días. Tendrás otros 21 días de esfuerzo frente a tí para hacerte con él de nuevo ... ¿de verdad quieres pasar de nuevo por ello sin necesidad?

Un paseo después de una comida copiosa, beneficiará tu digestión y te apartará por un rato de las largas sobremesas frente a las bandejas de dulces navideños, así como acompañar a los niños al parque para que estrenen sus juguetes nuevos también supondrá, además de un alegre entretenimiento para ambas partes, un considerable ejercicio físico si lo que van a estrenar es su primera bici o sus primeros patines ¡te lo garantizo!

Otras actividades que puedes hacer aprovechando los días festivos son por ejemplo excursiones al monte con los más pequeños a por musgo, ramas y piñas para el Belén, visitas a los Belenes de tu ciudad (a pie, claro) y, si tienes suerte como los que vivimos en Canarias y el clima acompaña, disfrutar de las playas, que en esta época del año presentan, al menos para mí, su cara más bonita... ¿Será porque aún recuerdo los partidos de voleybol familiares (ventajas de ser familia numerosa...) en la playa de Las Teresitas nuestros primeros inviernos de estancia en Tenerife?

Playa de Las Teresitas (Tenerife)

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho su senato artículo Cristina, Usted escribe "con fundamento" todos sus consejos y comentarios. Siga así, que la leo con agrado.

Manuel P. J.

Cristina Abad dijo...

¡Gracias Manuel!

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