Tres pasos antes de empezar tu dieta

Cuando queremos conseguir algo en la vida, lo primero que debemos hacer es establecer nuestros objetivos, qué queremos y por qué, trazar un plan de acción y ¡actuar! Muchas veces nos estancamos en  lo que se llama  la "parálisis por análisis", es decir, que nunca llegamos a arrancar nuestro proyecto por querer tenerlo todo muy  pensado y todos los detalles bien atados. No tenemos que llegar a este punto, pero sí es interesante que establezcamos unos objetivos y un plan de acción claros para que no nos perdamos una vez iniciemos el camino hacia nuestra meta.

Quizá queramos acabar unos estudios, sacar el carnet de conducir, aprender a tocar la guitarra o, como la mayoría de mis clientes, empezar una dieta para bajar algunos kilos y mejorar su calidad de vida. Aunque este artículo sirve para cualquier objetivo que quieras lograr, vamos a centrarnos en este último caso: ¿quieres conocer los 3 pasos que deberías dar antes de lanzarte a conseguir tu sueño?



Primer paso: define tu objetivo

Parece fácil, pero no lo es tanto, ya que el objetivo debe:
  • Expresarse en positivo: no debes decir "no quiero estar gordo" o "no quiero asfixiarme al subir unas escaleras" o "no quiero sentirme cansada por el peso", sino "quiero estar delgado", "quiero subir ágilmente las escaleras" o "quiero sentirme ligera y con energía". Parece una tontería, pero os aseguro que no lo es; en las primeras afirmaciones nos estamos centrando en lo negativo, mirando hacia lo que queremos dejar atrás, mientras que en las segundas nos enfocamos en lo que queremos conseguir, en aquello por lo que vamos a luchar.
  • Ser medible: los objetivos deben ser cuantificables, es decir que tengamos forma de evaluarlos cuantitativamente, con cifras, no con expresiones como "mucho", "algo más" "un poco" etc. Es por ello que en consulta, cuando rellenamos el cuestionario inicial, no me conformo con un "quiero bajar de peso" o "quiero perder caderas"; quiero que establezcamos desde la primera cita los kilos que el cliente quiere perder o los centímetros de cadera, por seguir con estos ejemplos. Por supuesto, estos objetivos se pueden modificar a lo largo del tratamiento; no son raras las ocasiones en que la persona se encuentra a gusto, por ejemplo, con un peso superior al fijado inicialmente como objetivo, o, por el contrario, una vez conseguida la meta quiere ir un poco más allá, siempre dentro de parámetros saludables, por supuesto. Además del objetivo, mediremos también y dejaremos establecido el tiempo en que pretendemos lograrlo para poder evaluar, consulta a consulta, nuestros avances.
  • Ser realista: aunque siempre animo a soñar y a luchar por nuestros sueños, no tiene sentido empecinarse en algo que es claramente inalcanzable. Todos hemos envidiado alguna vez los cuerpos perfectos que nos muestran en las revistas (donde, por otra parte, más que de dieta y gimnasio, el mérito es de photoshop...). Yo animo mejor a que pensemos en aquella época en que nos sentíamos a gusto con nosotros mismos, que busquemos fotos de entonces y sean esas las imágenes que pongamos en la nevera para recordarnos nuestro objetivo, no las de la modelo o el actor de moda.
    De todos modos, tampoco podemos volver a ser iguales que cuando teníamos 30 años menos, sería absurdo, pero siempre estará más cerca de nuestra meta una imagen real de nosotros mismos que una foto de Rihanna con su cara "sutilmente" sustituida por la nuestra (ni siquiera con photoshop, que aquí triunfan más pegamento y tijeras...). Por tanto, una vez averiguados, por ejemplo, los kilos que quiere perder la persona que vino a consulta, llega la siguiente pregunta: "¿en qué momento de su vida tuvo usted ese peso?" Así valoramos si es un objetivo realista y, por tanto, alcanzable.

Segundo paso: Visualización y enfoque

Debemos visualizarnos consiguiendo nuestras metas. Piensa en cómo va a ser tu vida cuando consigas tu objetivo, en este caso adelgazar. Puede que te veas sintiéndote más fuerte y sano,con más ganas y facilidad para hacer ejercicio, animándote a salir más y conocer gente, con una mayor autoestima que hará que te atrevas a afrontar retos que antes ni te planteabas,.... cada uno debe pensar en su propia vida y en cómo la consecución de ese objetivo que ha decidido alcanzar la va a cambiar para mejor. 

Está demostrado que la visualización sirve para fijar nuestros objetivos  e incrementa las posibilidades de alcanzarlos ya que nos proyecta imágenes positivas y nos mantienen centrados en el premio a conseguir si persistimos en nuestro esfuerzo. Esta forma de estar concentrados en la meta, sin obsesiones pero también sin distracciones, es lo que se llama enfoque.


Tercer paso: organiza tus recursos

Para comenzar el viaje hacia nuestro objetivo necesitaremos una serie de herramientas y accesorios que nos ayuden en el camino. En nuestro caso puede que sean materiales como objetos (báscula, cinta métrica, tabla alimentos,...), o intangibles como tiempo (¿puedo ahora dedicar el tiempo necesario para enfocarme en este reto?) y cualidades (¿tengo la motivación o la fuerza de voluntad que me exigirá el proyecto?), o bien recursos humanos (modelos, profesionales).

Los recursos materiales son los más fáciles de conseguir, sin ninguna duda. En cuanto al tiempo, todos contamos con 24 horas en nuestro día y, si miras a tu alrededor, seguramente verás personas que hacen muchas más cosas que tú en el mismo espacio de tiempo... la organización es fundamental para cualquier fin que queramos conseguir, y, salvo raras excepciones, su aparente falta no es un obstáculo insalvable a la hora de perder peso.

Pero, ¿a qué nos referimos con recursos humanos? Los "modelos" en los que debemos fijarnos para adelgazar son personas que conocemos que ya han conseguido un objetivo similar al nuestro. Podemos mirarnos en ellas y preguntarnos "si han podido conseguirlo ¿por qué no voy a poder yo?" Lo ideal es que sean personas de nuestro entorno, con las que podamos comentar nuestras dudas y solicitarles ayuda en caso necesario; ofrece mucha confianza saber que han pasado por lo mismo y lo han superado. 

En cuanto a los profesionales, el tema de la nutrición y de adelgazar no es tan trivial como muchos piensan; no se trata sólo de comer menos o dejar de comer ciertos alimentos, ya que la pérdida de peso sin control nutricional puede suponer poner en riesgo nuestra salud. Un nutricionista podrá evaluar tu estado inicial, valorar tus objetivos y, con dieta y consejos basados en conocimientos contrastados sobre el tema, ayudarte a conseguirlo acompañándote en cada paso del camino.

Ya estás en la línea de salida, preparado para la carrera hacia tu meta...ahora ya sabes lo que toca: sé proactivo. No esperes que nadie ni nada te empuje a actuar; tú sabes lo que quieres, has establecido y evaluado tu objetivo, has visualizado los beneficios que supondrá para ti conseguirlo y te has enfocado en la meta para buscar aquellos recursos que aún no tenías y que te servirán de ayuda en tu camino. Ya sólo te falta una cosa: ¡actúa!



2 comentarios :

Ana dijo...

Inspirador. :o)
Gracias una vez más, Cristina.

Cristina Abad dijo...

A ti por leerme, Ana ;)

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